Tips de uso recomendados
Es recomendable comenzar el tratamiento con una pulverización meticulosa en la zona a proteger cada tres días. A medida que se hace notar un cambio en los hábitos de los animales, se reduce la frecuencia hasta llegar a una pulverización cada quince días.
No intente resguardar toda la casa al mismo tiempo, si el animal no está en un lugar apto, terminará lastimando e ignorando el corrector de conducta, por lo que, probablemente, el problema sea peor que antes. Es recomendable determinar un lugar para que la mascota tenga sus necesidades antes de comenzar con el tratamiento con otra parte repelente.
Corte el tratamiento una vez que haya logrado adiestrar al animal y no lo repita hasta que sea necesario. No intente prevenir deposiciones futuras.